¿Por qué no consumir transgénicos?

Son peligrosos para el medio ambiente: Supone aumentar el uso de productos tóxicos en la agricultura, contaminan genéticamente a las variedades tradicionales, acabando con ellas y provocando una grave pérdida de la biodiversidad. Además en la tierra donde se siembra un trasgénico no es posible sembrar ninguna otra semilla. Según Greenpeace, los efectos sobre los ecosistemas son irreversibles e imprevisibles.

Son peligrosos para la salud: Los riesgos sanitarios a largo plazo debidos al consumo de transgénicos no han podido ser evaluados correctamente. Actualmente únicamente sabemos que pueden provocarnos nuevas alergias, tumores cancerígenos o hacernos resistentes a los antibióticos. Aunque no hay datos concluyentes que despejen las dudas, ya los estamos consumiendo en grandes cantidades.

Son peligrosos para la economía: El desarrollo de los transgénicos está en manos de unas pocas empresas multinacionales que acabarán controlando todo el mercado mundial de semillas y, con ello, la producción de alimentos en el planeta. Paralelamente, los herbicidas y otros productos de síntesis son específicos para estas variedades y están igualmente en manos de estas empresas. Que quiere decir para empresas como monsanto las semillas son un producto que les pertenece es por esto que todos los agrícultores que deciden cultivar semillas transgénicas no pueden continuar con la tradicón de guardar semillas para la nueva siembra. Una vez terminada la cosecha deben pagar nuevamente una licencia por el uso de las semillas.

En Austria, Francia, Grecia, Hungría o Italia los cultivos tránsgénicos están terminantemente prohibidos. Aunque no su consumo porque, lo queramos o no, los estamos consumiendo de forma masiva. Por ejemplo en forma de soja o de maíz. De hecho, al menos el 80 por ciento de la soja importada en Europa es ya genéticamente modificada.

¿Qué por qué yo estoy en contra de los transgénicos? Porque nadie con dos dedos de frente puede comer algo sin saber antes si le puede hacer mal. Porque son indistinguibles de las variedades naturales y no podemos rechazarlos si así queremos. Y porque con ellos no acabaremos con el hambre en el mundo, como pregonan sus defensores, sino todo lo contrario.

¿Cómo se puede identificar los alimentos transgénicos? ¿Y cómo evitarlos?

Los alimentos no vienen etiquetados por lo cual no tenemos forma de saber si lo que comemos es o no transgénic. Como consumidores lo único que podemos hacer es oponernos completamente a la siembra de cultivos transgénicos en nuestro país y estar atentos a las empresas que compran o producen estos productos.

Es a través de acciones internacionales y locales que los consumidores pueden hacer prevalecer su derecho a la seguridad y su derecho a tomar decisiones informadas.

Espero este artículo les sea de utilidad, las fuentes son Consumers International y Karla Irigoyen;  la crónica verde, por Cesar Palacios

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s